
No vendemos metros cuadrados.
Acompañamos mudanzas.
Somos una inmobiliaria de pueblo con treinta años de oficio y una idea sencilla: la casa correcta, sin prisa y sin que nadie os empuje.
Flamat lleva más de treinta años en el mismo pueblo. En ese tiempo hemos vendido la casa de los padres, después la del hijo y ahora la del nieto. Cuando trabajas así, la reputación no es una campaña de marketing: es el vecino que te cruzas en el mercado un sábado por la mañana.
Eso condiciona cómo hacemos las cosas. No podemos permitirnos inflar una valoración para captar un encargo, ni vender un piso con un problema escondido, ni desaparecer después de la notaría. En un pueblo de dieciocho mil habitantes, eso se sabe en una semana.
Nuestra propuesta de valor
Hay muchas inmobiliarias y casi todas hacen lo mismo: publicar en portales y enseñar pisos. Nosotros creemos que el trabajo de verdad está en tres sitios donde casi nadie se mete:
- Poner el precio bien desde el principio. Un piso mal tasado se queda meses parado y acaba vendiéndose por menos de lo que valía. Valoramos con ventas cerradas reales de vuestra misma calle, no con medias de portal.
- Filtrar de verdad. No os traemos a casa a quien no puede comprarla. Comprobamos capacidad de financiación antes de la primera visita. Menos visitas, mejores visitas.
- Cerrar bien. Arras, notaría, plusvalía, cambio de suministros. La parte que nadie cuenta y donde se pierden las operaciones.
Para quién trabajamos
Sobre todo para familias. Gente que vende porque le nace un hijo y necesita una habitación más, o porque los padres se hacen mayores, o porque se separa. Rara vez es una operación puramente económica: casi siempre hay algo de vida detrás.
Por eso la primera conversación no va de metros cuadrados. Va del colegio, del trabajo, de si hay abuelos que vendrán los domingos y de cuánto tiempo tenéis realmente.
Cómo trabajamos
Seis cosas que no negociamos.
Trato cercano
Hablaréis siempre con la misma persona, de principio a fin. Ni centralita, ni un comercial distinto en cada visita, ni un número que nadie coge los viernes por la tarde. Sabréis su nombre, su móvil y a qué hora podéis llamarle.
Honestidad, aunque duela
Si una casa no os conviene, os lo decimos, aunque perdamos la venta. Y si vuestro piso vale menos de lo que esperabais, también. Hemos perdido encargos por dar una valoración realista cuando otro prometía veinte mil euros más. Esos encargos suelen volver seis meses después, con el piso quemado en los portales.
Sin prisa y sin presión
Comprar casa es la decisión económica más grande de la mayoría de las familias. Nadie os va a meter prisa para firmar unas arras un domingo por la tarde, ni os va a decir que hay otra pareja a punto de ofertar si no es verdad.
Somos de aquí
Vivimos en Malgrat. Sabemos qué calle se inunda cuando hay temporal de levante, en qué escuela hay lista de espera, dónde no se puede aparcar en agosto y qué finca tiene una derrama aprobada que aún no aparece en ningún anuncio.
Acompañamos hasta el final
La venta no termina en la notaría. Os acompañamos al cambio de suministros, a la liquidación de la plusvalía y a los trámites del registro. Es la parte aburrida y es donde la gente se queda sola.
Una red detrás
Somos una oficina de pueblo con 24 oficinas detrás. Eso significa que un comprador que entra por Sabadell o por Girona puede acabar comprando vuestra casa en Malgrat, y que compartimos cartera entre todas.
El equipo
Ocho personas con nombre y cara.

Ibrahim Chagrani
Asesor inmobiliario

Essam Ajenoui
Asesor inmobiliario

Ayoub Belhadj
Asesor inmobiliario

Gerardo Barcelona
Asesor financiero

Ayelen Barrero
Atención al cliente

Raúl Álvarez
Asesor inmobiliario

Christian Tarensi
Asesor inmobiliario

Laia Rubio
Administración
Lo que dicen
Nos juzgáis vosotros.
«Vendí mi piso con Flamat, y en menos de 30 días lo consiguieron.»
Guti Guiti · Google
«Solo tengo palabras de elogio y agradecimiento para todos los comerciales.»
Juan Manuel Ruiz · Google
«Agradezco la gestión del Sr. Ayoub por la cercanía y la profesionalidad.»
Ani Muñoz · Google
Venid a conocernos.
Carrer del Carme, 22. Sin cita y sin compromiso.